Parece fácil, pero puedes acabar llorando.
Abre el cajón, toma un jersey, desdóblalo y míralo. Ahora…
¡¿Pero qué haces, loco?! ¡Deja de torear con él como si fuera un capote y
compórtate!
En su momento, ya averiguamos de dónde venía esta prenda y
para qué servía. Resumiendo, fue en las Islas británicas del Canal (divididas
en los bailiazgos de Jersey y Guernsey, de ahí el nombre) donde surgió hacia el
siglo XVI como pieza de lana para proteger a los trabajadores del frío inglés.
Hasta la realeza los utilizaba, aunque en secreto, puesto que era ropa de
trabajadores. No es hasta el siglo XIX cuando los deportistas comienzan a
utilizarlo por su comodidad y se normaliza y extiende su uso a lo largo y ancho
de los cinco continentes.
Su función apenas ha cambiado con el paso de los años,
aunque sí sus formas y confección, y en el mercado podemos encontrar infinidad
de prendas de punto a las que denominamos jerseys. El problema ahora
es combinarlos con el resto de ropa que se amontona en el armario, porque puede
decir mucho de ti.
TIPOS DE JERSEY
Antes de meternos en cualquier lío, consideremos que todos
los jerseys de los que hablaremos a continuación serán en colores lisos. Nivel
1 de complicación. Una vez dejado claro este punto, vamos allá.
1. CUELLO DE PICO
Debemos tener en cuenta que no todos los picos son estándar,
los hay más o menos pronunciados.
En el caso de llevar camisa, lo que hay que procurar en es
que los cuellos de ésta no se disparen por encima del jersey. Para ello tenemos
dos opciones: la camisa con botones en el cuello, para ocasiones más casual, o
contener los cuellos sin abotonar con un pico de jersey más cerrado.
Por supuesto, este jersey también acepta camiseta, pero nunca,
nunca, nunca las que llevan cuello de pico. Uno redondo o a la caja será la
mejor opción.

2. CUELLO REDONDO O A LA CAJA
Este es el as de los cuellos, con el que nunca se falla,
porque no tendrás que preocuparte de si los cuellos de la camisa se disparan o
no (puesto que siempre los recogerá) y la camiseta permanecerá oculta debajo
del jersey.
3. CUELLO ALTO
Para los más frioleros. Siempre irá solo, aunque puedes
incluir una camiseta interior debajo de los más finos. Recomendado para el
Casual Friday junto con el traje o para ocasiones más informales con un blazer
o una cazadora.
*Nota: las última tendencias apuntan a poner sobre ellos
otro jersey (de cuello redondo o de pico) o incluso una camisa, pero allá cada
uno con su estilismo.


4. CUELLO DE POLO
Con tres botones y cuellos de polo, como el clásico de
tenis, pero tejido en punto. Apto para los Casual Fridays de la oficina o para
el sportswear en el que utilizamos el polo tradicional de piqué.


5. CÁRDIGAN
Nos referimos a la clásica chaqueta de punto con botones
delanteros. Para ocasiones más formales, con camisa. Y recuerda, procurando que
no se disparen los cuellos (aunque esto lo deberían controlar las ballenas
interiores, aunque ese es otro tema)


.
6. CHALECO
Un jersey sin mangas. Así de sencillo. Ahora bien, ¿para
cualquier ocasión? Mejor reservarlo para aquellas en las que vayamos a cubrir
los brazos con una chaqueta (y no tengamos pensado retirarla) pero queramos
mantener el calor en el pecho. En otro, caso, piensa en Zipi y Zape.

7. SUDADERA
No nos podemos olvidar del jersey de algodón más deportivo.
Si el chándal no es para la calle, ¿qué hacemos entonces con la sudadera?
Utilizarla en ocasiones más sport, para el fin de semana o el tiempo de ocio.
La última tendencia sporty ha permitido combinarla con
camisas. A modo de jersey tradicional cuando no lleva ni capucha ni cremallera,
y con camisa sport (mejor por fuera) cuando sí incorpora estos dos elementos.
Las camisetas están siempre aceptadas en este caso, pero mejor evitemos los
cuellos de pico.

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